Entendemos la inclusión digital como una manera de inserción social esencial para el crecimiento comunitario, que aparece como superación de la dimensión cuantitativa y tecnológica del concepto brecha digital (Travieso y Planella, 2008). Para que exista inclusión digital es necesario disponer de al menos un ordenador, acceso a internet, y tener el dominio de ambas. Asimismo, se debe fomentar el uso de la tecnología por parte de las personas de manera consciente, para que estas sean quienes decidan cuándo, cómo y para qué utilizarla.
La inclusión digital
Según Martínez y Bermúdez (2012), la inclusión digital abarca tres dimensiones. Una de ellas es la alfabetización digital, otra hace referencia a la dotación de infraestructuras, y la última, la divulgación del conocimiento.
Actualmente, existen numerosas herramientas para sacar el máximo potencial a las ventajas que ofrecen las Tecnologías de la Información y Comunicación en cuanto al entorno escolar y cultural (García-Ávila 2017). La utilización de metodologías como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) plantea actividades que requieren búsqueda de información a través de recursos tecnológicos para conseguir el objetivo que plantee el docente. Otro recurso podría ser la utilización de blogs, vídeos de Youtube y otras aplicaciones. De esta manera, se fomenta el sentido y pensamiento crítico, además de desarrollar la capacidad de analizar y comparar diversas informaciones.
Para lograr este objetivo, es necesario involucrarse en el ámbito tecnológico a través de la alfabetización digital. Este concepto puede ser definido como la adquisición de una serie de destrezas necesarias para conectarse a la información esencial para sobrevivir en una sociedad (Olsen y Coons 1989). Autores como Shapiro y Hughes (1996), exponen una categorización como la alfabetización en recursos, la alfabetización investigadora y la alfabetización crítica, entre otras. Estas destrezas hacen referencia a la competencia digital. La Comisión Europea (2006) afirma: “La competencia digital entraña el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en materia de TSI: el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y comunicarse y participar en redes de colaboraciones a través de Internet”.
Si nos referimos al ámbito
educativo, la competencia digital en los docentes va mucho más allá de los
conocimientos acerca del uso de las tecnologías, pues requiere de conocimientos
y capacidades para poder integrarlas en el currículum. Asimismo, el profesor
debe disponer de una serie de capacidades acordes a las necesidades actuales.
Autores como Amador (2017), señalan que los docentes se encuentran en un gran
desafío para cambiar su rol para conseguir guiar y dar oportunidades a los
alumnos para que estos puedan desarrollarse al máximo.
Autores como Shapiro y Hughes
(1996), exponen una categorización como la alfabetización en recursos, la
alfabetización investigadora y la alfabetización crítica, entre otras.
¿Por qué es importante la ALFABETIZACIÓN DIGITAL?
La brecha digital es probablemente
uno de los primeros conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema
del impacto social de las Tecnologías de la Información y Comunicación. El
enfoque hacia el uso de los recursos se refiere a la posibilidad que tienen las
personas para utilizar los recursos disponibles existentes en la red.
Contamos con tres tipos de brecha digital, tales como: accesibilidad, basada en las diferencias entre las personas que tienen acceso a las TIC y las que no; uso, haciendo referencia a aquellas personas que saben hacer uso de ellas y las que no; y, por último, calidad de uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios.
Amador Muñoz, L. V. (2017). La
Educación Ambiental como ámbito emergente de la Educación Social. Un nuevo
campo socioambiental global. RES: Revista de Educación Social, 25, 134 - 147.
Recuperado de: La Educación
Ambiental como ámbito emergente de la Educación Social. Un nuevo campo
socioambiental global - Dialnet (unirioja.es)
Comisión Europea (2016). DigCompOrg.
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García-Ávila, S. (2017).
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Garrido, R. (2013). Diseño de un
modelo de inclusión digital: informe final de asesoría. [Informe final, Centro
de Investigaciones de la Inclusión Digital y la Sociedad del Conocimiento]
Universidad de La Frontera. Recuperado de: informe_final_asesoria.pdf
(subtel.gob.cl)
Jimmy Muñoz [JimmyMuñoz] (10 de
octubre de 2020). ¿Por qué es importante la alfabetización digital? [Vídeo].
Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=7WRPHISBUJA
Martínez, P. C. y Bermúdez, M. T.
(2012). La brecha digital. Una nueva línea de ruptura para la educación social.
RES. Educación Social, 14, 1-9. Recuperado de: https://tinyurl.com/ctnsmcpd
Olsen, J. y Coons, B. (1989),
Cornell University’s information literacy
program, in
Coping with information illiteracy:
bibliographic instruction for the information age,
GE Mensching and TB Mensching. Pieran
Press.
Travieso, J. L., y Planella, J.
(2008). L'alfabetització digital com a factor d'inclusió social: una mirada
crítica. UOC Papers: revista sobre la societat del coneixement, 6, 1 - 9.
Recuperado de: https://tinyurl.com/2pcam2pw
Tribuna Networks
[Canalpueblatribuna] (24 de julio de 2018). La inclusión digital [Vídeo].
Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=DZzP4lLCGuY
Shapiro, JJ y Hughes, SK (1996). ¿La
alfabetización informacional como arte liberal?. Revisión de Educom , 31 ,
31-35.